
¿Sabes cuáles son las mejores agujas para inyectar insulina?
En este caso el tamaño sí importa y mucho. Es fundamental que utilicemos el tamaño adecuado de agujas para la insulina. Pero antes debemos tener claro el lugar donde debemos pincharnos.
¿Dónde inyectar la insulina?
Debemos evitar inyectar la insulina en el interior de la piel, ya que causa un gran dolor. Del mismo modo, tampoco debemos pincharnos en el músculo, puesto que afecta a la velocidad de absorción de la insulina, causando así posibles hipoglucemias y descontrol en nuestros niveles glucémicos.
¿Cómo inyectar insulina?
- Elegir la zona adecuada, así como establecer un patrón de rotación en las mismas para que la piel vaya descansando y no sobrecarguemos ninguna zona.
- Evitar pincharse en zonas con heridas o lipodistrofias (alteración del tejido graso subcutáneo que causa abultamiento o hundimientos)
- Coger un pellizco de piel en la zona elegida para evitar que la guja llegue al músculo.
- Contar 10 segundos antes de retirar la aguja para que la insulina entre correctamente.
- Evitar reutilizar las agujas, ya que estas se van desafilando con cada uso.
- Elegir el tamaño adecuado de agujas.
Técnica adecuada para pinchar la insulina
Deberemos tener en cuenta los diferentes tamaños de las agujas para la insulina a la hora de pincharnos:
| Agujas para plumas de insulina 4mm | Debe insertarse de forma perpendicular en la piel. En niños de 6 años o menos y personas muy delgadas es preferible coger pliegue cutáneo e insertar la aguja en ángulo perpendicular. |
| Agujas para plumas de insulina 5mm | Deberemos coger siempre pliegue cutáneo e insertar la aguja en ángulo perpendicular. |
| Agujas para plumas de insulina 6mm | Aunque es preferible usar agujas más cortas, si es la única opción, cogeremos pliegue cutáneo e insertaremos la aguja con un ángulo de unos 45º. |
Mejores agujas para plumas de insulina

Para escoger la aguja adecuada para ti, deberás tener en cuenta los siguientes criterios:
- Las agujas más finas duelen menos: El grosor de la aguja se mide en -gauges- y se expresa con una G. Cuanto mayor es el número de G, menor es el grosor. Las agujas que menos duelen son las que tienen 31G y 32G de grosor.
- Adaptar la aguja de insulina al grosor de la piel: las agujas más cortas que existen en el mercado actual, de 4 mm de longitud, atraviesan de forma fiable la piel de todas las personas, tanto de niños como de adultos, de manera que la insulina llega sin problemas a la grasa subcutánea.
- Las agujas más cortas son mucho más seguras, se toleran mejor y son menos dolorosas: se sabe que cuanto más larga, aumenta el riesgo de punción intramuscular. Las agujas mayores, a 6 mm de longitud, están desaconsejadas para tratar la diabetes.
Toda esta información ha sido conseguida gracias al Hospital Sant Joan de Deu en Barcelona.
¿Se pueden reutilizar agujas de insulina?
En las instrucciones de los propios fabricantes, nos indica que son de un solo uso, y al tratarse de productos sanitarios, debemos cumplir sus instrucciones.
La realidad es que a día de hoy la mayoría de pacientes, reutiliza las agujas. Ya sea por desconocimiento, por las propias indicaciones desde el centro de salud o por escasez del propio material.

Problemas al reutilizar agujas para plumas de insulina
Uno de los principales problemas que se nos presenta si reutilizamos las agujas para plumas de insulina, es que esta se va gastando por la punta. Provocando así que se doble y le cueste atravesar la piel, creando microtraumas con sangrado y dolor en la inyección.
Además de esto, se puede llegar a obstruir la aguja al dejarla puesta, ya que la insulina se puede cristalizar al dejar puesta la aguja en la pluma de insulina.
También debemos contemplar, que al reutilizar las agujas, estas dejan abiertas la entrada a la insulina. Esto provoca que el aire pueda entrar y crear burbujas, haciendo que las dosis sean menos exactas.




